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viernes, 15 de abril de 2011

¿Al buen tiempo, buen Atleti?

Reflexiones en medio de ninguna parte. 10 de abril: manifestación y gran partido. 17 abril: un Espanyol en horas bajas recibe a un Atlético que quiere consolidar su candidatura europea.


El pasado fin de semana, unas mil personas se dieron cita en Marqués de Vadillo para marchar hacia el Calderón bajo el lema POR UN ATLETI DE SUS SOCIOS, en protesta por la gestión de los actuales dueños del club, Enrique Cerezo y Miguel Ángel Gil Marín. Sinceramente, a mí mil no me parecen pocas personas. No me parecen pocas porque no espero que una sociedad tan azotada por la crisis económica y vapuleada con recortes laborales se manifieste en masa para criticar a los dirigentes de un club de fútbol (sería un poco triste que la gente se echara a la calle por su equipo cuando ni siquiera lo hace para defender sus derechos). Dicho lo cual, creo que es fantástico que los aficionados contrarios a la gestión de la directiva se manifiesten y expresen libremente sus opiniones. Esto, dentro del Calderón, no siempre es posible.


Esas mil personas que se manifestaron son la prueba de que el cambio es posible. Cada vez se ven más bufandas verde y oro, cada vez más gente pregunta por su significado. Cada vez es más grande la sensación de que la marcha de Gil y Cerezo no es una quimera. Cada vez hay más personas interesadas en saber quiénes conforman el movimiento opositor y cuáles son sus propuestas alternativas. Ojalá los medios sigan haciéndose eco de las noticias relacionadas -informando, no desinformando- y esperemos que las plataformas opositoras den la cara, realicen hechos concretos y efectúen más y mejores acciones informativas. Aquí os dejo fotografías de la manifestación, en las que se puede ver la diversidad de los asistentes y alguna pancarta que portaron.



El día acompañó a los que acudieron a la cita y, un par de horas después, el equipo rojiblanco se contagió de ese buen tiempo y realizó una exhibición de buen fútbol ante una débil, frágil y desconocida Real Sociedad. Diego Costa luchó y protegió todos los balones, incluidos los de los dos primeros goles, asistiendo de tacón a Filipe Luis, que definió magistralmente en el 1-0. Reyes fue imparable y obsequió a los espectadores con uno de los mejores regates de la temporada, poniendo el 2-0 en bandeja a Mario Suárez. Kun Agüero estuvo a su ya habitual extraordinario nivel, persiguiendo el gol, golazo, hasta que lo alcanzó para finiquitar el partido con el 3-0. La superioridad atlética fue abrumadora; la indolencia de los donostiarras, también. 

En mi última entrada escribí sobre lo negativo que veía comenzar con las cuentas de la lechera e imaginarse al equipo poco menos que en Champions. Partidos como este invitan a soñar, pero yo sigo pensando igual. No quiero oír hablar ni siquiera de Europa League (demasiado acostumbrados nos tiene este Atleti a los sustos), aunque lo cierto es que el domingo los colchoneros tienen una oportunidad única para afianzarse arriba y encarar los últimos partidos con seguridad y esperanza. El Espanyol no atraviesa por una buena racha y el Atlético parece dispuesto a continuar con la suya. ¿Hará buen tiempo el domingo?

En cualquier caso, a estas alturas y en la situación en la que está el equipo, todos los choques de aquí hasta el final de la Liga serán decisivos. Así que ir partido a partido, evitando mirar más allá del próximo encuentro, sería recomendable. Sería ideal. 

sábado, 9 de abril de 2011

Ilusiones a las puertas de Europa

Sí, ilusiones a las puertas de Europa. Porque el Atlético de Madrid es, justo antes de que comience la trigésimo primera jornada de esta temporada 2010/2011, octavo, y de terminar en esa posición el presente curso no tendría opciones de jugar ninguna competición europea la próxima temporada. Es cierto que la pelea por la Europa League, a la que podría tener acceso el séptimo clasificado (gracias a esa final de Copa entre Real Madrid y Barça), se libra en un estrecho margen de tres puntos (cuatro para el Atlético, debido a que es el que peor saldo tiene en sus enfrentamientos particulares, a falta de la visita a Cornellá-El Prat el fin de semana que viene) para cuatro aspirantes y alguno más que quiera sumarse a la fiesta. Es cierto también que el Espanyol va en caída libre, que de aquí en adelante el calendario es más amable para los rojiblancos y que los que están por debajo de los madrileños en la tabla parecen conformarse con la permanencia, según ha transcurrido la Liga.

Pero esto son sólo impresiones, pareceres, ideas vagas que -incomprensiblemente- invitan a empaparse del optimismo más exacerbado a algunos hinchas. Es más, el propio Enrique Cerezo ha llegado a hablar de conseguir los 24 puntos de los 24 posibles. Quizás convendría recordar dos cosas:
  • Una, que de esos 24 puntos disputados en la primera vuelta contra los rivales que ahora esperan, el Atleti consiguió 13 puntos (4 victorias, 1 empate y 3 derrotas). Un poco lejos de esos 24 puntos por los que suspiramos.
  • Dos, que muchos de esos puntos hay que jugárselos contra equipos que van a estar luchando por no descender. En mi opinión, casi es preferible jugar contra el Barça o el Madrid con la liga decidida que contra el Málaga, el Deportivo o el Hércules (que ya goleó a los rojiblancos) en dura pugna por salvarse. 

Por favor, paciencia, sensatez.
Mi intención no es molestar a nadie, no quiero ser un cenizo. Simplemente estoy cansado de leer, ver y oír cómo se juega con las ilusiones de los aficionados, cómo unos nos venden humo y cómo nosotros tragamos felizmente. El fracaso estrepitoso de la temporada, a estas alturas, o no tiene arreglo o tiene un arreglo complicado (milagro se llama). Y ya se está despistando el personal con debates sobre posibles fichajes y posibles entrenadores para la próxima campaña. Claro, de algo hay que hablar. Pero a lo mejor deberíamos hablar de que el problema del Atleti en estos últimos años pocas veces ha sido el que preparaba las alineaciones. Por el contrario, en más de una ocasión, éste se ha convertido en la solución in(des)esperada a la que se ha aferrado el club, con, por ejemplo, magníficos y sorprendentes resultados hace menos de un año. El entrenador y el equipo que nos devolvieron la ilusión han sido enterrados hace meses. Quique Sánchez Flores no va a continuar y a la plantilla se la sitúo desde el comienzo de la temporada en primera línea de fuego en una guerra en la que nadie quería estar -nadie sabía a ciencia cierta los soldados que caerían ni si los refuerzos llegarían a tiempo-.
Por esto y por más cosas de sobra conocidas, tiene sentido y me parece bien que se convoquen manifestaciones como la de mañana antes del partido contra la Real Sociedad. A las 17:00, en la plaza de Marqués de Vadillo, la oposición a Gil Marín y Cerezo se concentrará para demostrar su fuerza en lo que constituye una prueba de fuego. Desde luego, se esperaban más movimientos y hechos concretos por parte de la plataforma de Atléticos por el Cambio en los últimos meses, en los que se publicó alguna sentencia judicial que puede ser importante de cara al futuro. También cabe destacar que la asociación Señales de Humo recibió un serio varapalo por parte de los abogados de Cremades & Calvo Sotelo, que prepararon, a petición de ASdH, un informe muy duro con la gestión de Gil Marín para luego retractarse en favor de éste (un tema turbio que debería haber tenido más relevancia).  


En cualquier caso, habrá que esperar para constatar la magnitud real del acto, su incidencia y repercusión. En mi opinión, la afición responderá de forma más contundente de lo que la actual directiva espera, pero aún así creo que no será suficiente. Aquí, los motivos que invitan al optimismo son mucho más débiles que los que he criticado al comienzo del texto en el plano deportivo.


Sensatez, calma. 
Evitemos subir tan alto impulsados por nuestras ilusiones que al caer tengamos tiempo de  sobra para pensar en qué nos confundimos. Y lo digo por todo, aunque quizás esta actitud sea inherente a nosotros, los indios de la ribera del Manzanares (todavía). Afición de grandes alegrías y grandes decepciones, de ciegas esperanzas y vacías razones. Un día condenamos y crucificamos a uno de nuestros jugadores y al siguiente le ensalzamos y convertimos en imprescindible. Habrá quien crea que me estoy refiriendo a Reyes (que, por otra parte, se ha convertido él solito en imprescindible a base de entrega y clase). Algunos se habrán acordado de Jurado. Otros de Forlán. O de Simao. Va en gustos, pero a quien me refiero hoy es a Diego Costa, que se destapó el pasado fin de semana ante el Osasuna con tres goles perfectos en su definición. Lástima que ahora, que ha abierto los ojos a más de uno, esté casi confirmada su marcha la temporada que viene. O puede que esto sea lo más conveniente para él, porque después del partido de mañana, si juega y no marca, serán muchos los que vuelvan a la carga contra el joven delantero brasileño de veintidós años que, sin embargo, es ya casi un veterano de nuestro fútbol.


Calma, paciencia.
Pues eso, que somos una afición de contrastes, con tendencia a las poses esquizofrénicas y que nunca se baja de la montaña rusa en la que vive, aunque ésta no aguante más su peso. Como el equipo, que antes de que dé comienzo la trigésimo primera jornada de la temporada está fuera de Europa, con parte de la afición soñando con la Champions y con otra parte dejándose la piel para que Gil Marín y Cerezo se vayan. Por supuesto, con curiosas mezclas, abundantes matices y tonos grises en tierra de nadie, entre unos y otros. 



martes, 15 de febrero de 2011

Adiós Europa, adiós copa, adiós liga... otra vez. ¿Adiós 'dueños', por fin?


El pasado sábado los seguidores del Atlético de Madrid dijeron adiós a muchas ilusiones y esperanzas tras la derrota ante el Valencia. La grada del Vicente Calderón dirigió gritos e insultos hacia el palco y los aficionados defendieron tan vehementemente a su entrenador como él les defiende a ellos. Lo que más se escuchó fue: "¡Gil, cabrón, fuera del Calderón!". 

El domingo repasé el Marca (edición impresa) en busca de informaciones relativas al enfado de la hinchada y sólo encontré alusiones indirectas. Tan indirectas como esta surrealista crónica que se resiste a contar lo que ocurrió en el estadio pero que en realidad dice mucho.


Pido perdón por adelantado a Alberto R. Barbero, autor del texto, porque mi intención no es criticarle a él sino reflexionar sobre su crónica y a partir de ella (aunque no creo que él lea esto ni por casualidad). Alberto R. Barbero es un periodista que se gana la vida escribiendo y yo un simple aficionado con ganas de escribir. 

No voy a entrar a discutir si el problema del Atleti son Quique y Tiago y si la solución pasa por Raúl García y Gil Marín; es algo que no merece discusión. Por otra parte, estoy de acuerdo en que Quique no debería "incluir cinco pivotes de características similares en la convocatoria, de manera que hasta tres de ellos se quedan en el banquillo limitando la búsqueda de alternativas"; lástima que la dirección deportiva no le haya facilitado ni pivotes distintos ni alternativas reales al 'Kun', a Reyes y a Forlán (que disputaron todo el encuentro). Tampoco voy a hacer hincapié en la información que se presupone a una crónica y que aquí brilla por su ausencia; no me importa que sea un artículo de opinión 'disfrazado'.

Lo que sí me parece grave es que nadie en Marca crea que es importante resaltar la opinión de la afición. ¡Qué lástima que esta vez el árbitro no recogiera en el acta los gritos de la hinchada!

Lo que me parece igualmente grave es que Alberto R. Barbero defienda a Gil Marín -que, por cierto, no va al palco desde hace años- sin explicar quién (y porqué) le ha atacado, omitiendo en su crónica datos fundamentales de lo sucedido durante el encuentro.

Lo que es absolutamente esperpéntico es que el periodista indique y resalte como 'anécdota' que la afición visitante dedicó sarcásticamente cánticos de apoyo al entrenador local y que no escriba sobre los otros cánticos de los de casa, nada irónicos, en apoyo de su técnico.

Lo que carece de todo sentido y de lógica es mofarse de una iniciativa opositora a la actual directiva sin aportar ningún dato, ningún nombre, ninguna explicación. Por cierto, podéis leer en el siguiente enlace de qué va el tema y firmar el manifiesto si es que os convence (seáis o no abonados, seáis o no del Atlético): Atléticos por el cambio.

No voy a seguir dándole vueltas a esta crónica; ya sabemos cómo se las gasta Marca con la información del Atleti (no en vano, últimamente vende películas de Pajares y Esteso cuyos derechos pertenecen a Enrique Cerezo). Os dejo un artículo imprescindible de un periodista ejemplar, Rubén Uría, sobre Marca, Eduardo Inda y el Atlético de Madrid: Una de pruebas.

Por supuesto otros sí han dado importancia a lo que ocurrió el sábado. Por ejemplo, Iñako Díaz-Guerra en su columna de As: Y la afición dirigió su ira al palco.

Yo lo tengo claro. La culpa de que el Atlético de Madrid del 'gilismo' no sea, ni de lejos, el tercer club de España no es de Quique ni de Tiago. Ni siquiera de Perea. Ni de los malos rollos entre los integrantes de la plantilla. Quique, tan denostado por varios periodistas y, ciertamente, cuestionable en muchos aspectos, nos dio, en un año que olía a descenso, dos finales y dos títulos. Él, Agüero, Reyes y Forlán. No nos confundamos.

Algunos se escudan en que las críticas llegan sólo cuando el equipo pierde. Evidentemente, esto es fútbol y ser colchonero no equivale a ser masoquista (como a veces parecen hacernos creer). Si el Atleti ganase, sus aficionados, en general, estarían contentísimos y con pocas ganas de quejarse. Si ganase... entonces, con mayor motivo, tendría que ser la prensa la que denunciase los excesos y las vergüenzas cometidas por los dirigentes. En cualquier caso, el Atlético de Madrid lleva mucho tiempo sin ser un equipo 'ganador', a pesar de la maravillosa excepción del año pasado.

Por último, os dejo un rap. Escuchadlo bien porque es interesantísimo.




DILES QUE SE VAYAN. Ojalá ahora, que por desgracia hemos entonado el adiós a las máximas aspiraciones deportivas, podamos despedir a los verdaderos culpables. 'Dueños' legales dado que su delito prescribió; nunca dueños legítimos. ¡Adiós 'dueños'!

sábado, 29 de enero de 2011

Un paso adelante, dos pasos atrás

Escribo estas líneas antes del -importantísimo- partido que enfrentará al Atlético y al Athletic en el Vicente Calderón, a modo de reflexión sobre la situación actual del club madrileño. Leer ahora la última entrada que publiqué aquí sobre los rojiblancos, tras la victoria por tres goles al Mallorca, es un duro ejercicio para cualquier hincha colchonero. ¿Qué pasa con este equipo? ¿Por qué vuelve a parecer que por cada paso adelante luego vienen dos atrás?

La segunda vuelta liguera no ha podido comenzar de peor manera posible para el Atlético, de forma totalmente opuesta a cómo empezó el curso el conjunto de Quique. En septiembre, con el título de la Supercopa de Europa recién conseguido ante el Inter de Milán, golearon al Sporting de Gijón, jugando además bien. Ganaron por cuatro goles a cero. Por cierto, de los goleadores de aquel día dos ya no forman parte de la plantilla -Jurado y Simao-. En la pasada jornada, y tras caer eliminados de la Copa del Rey ante el eterno rival, el Sporting ganó por la mínima en un partido -otra vez insufrible- en el que el Atlético sólo fue capaz de tirar entre los tres palos en el tiempo añadido.

¿Y la culpa de quién es?

Está claro que Quique y sus jugadores no pueden seguir dando 'una de cal y otra de arena'. Este equipo necesita líderes en el vestuario que impliquen a sus compañeros. Doloroso es ver la falta absoluta de reacción ante el Sporting y doloroso es ver cómo juegan ante el Real Madrid como si fuese un partido 'más' o, mejor dicho, un partido 'menos'. Ahora mismo, sin el Kun y sin Reyes este equipo no da miedo a nadie. Afortunadamente, los leones no cazarán tan fácilmente este domingo porque las dos estrellas estarán listas para el choque.

Sin embargo, sigo pensando que la culpa no es de un entrenador que con muy poco nos dio mucho o de unos jugadores que -salvo contadas excepciones- en cualquier otro equipo -salvo contadas excepciones también- lo harían bastante mejor.

La culpa es de los que, tras haber ganado un título y llegado a dos finales con 'lo justo', deciden empeorar en vez de mejorar. De esos que piensan que no es prioritario dar un salto de calidad o dar profundidad al banquillo o equilibrar la plantilla, porque si con tan poco han llegado tan lejos, es que algo sobra...

Hay que reconocerles que este verano hicieron dos inversiones fuertes -Godín y Filipe Luis- que aumentaban el nivel y que, desgraciadamente, no están dando los frutos esperados. Pero estamos hablando de defensas. Quizás, como decía un amigo mío, necesitábamos más a Pedro León que a Filipe Luis. El resto de fichajes fueron 'saldos' y recuperaciones; todos útiles pero ninguno llegó para marcar diferencias.


Lo mejor, sin duda, fue vender a Jurado por una oferta irrechazable (10 millones aproximadamente) y no fichar a un sustituto. Y todavía no lo han traído, ni lo van a traer -¡Elías ni juega en su posición ni se le parece!-. Ahora el Sevilla ha fichado a Rakitic, jugador de características similares aunque todavía más irregular, por una cantidad irrisoria. Rakitic -al que en algunos foros menosprecian diciendo que era el suplente de Jurado en el Schalke- hubiera sido una buena incorporación dado su precio -menos de 2 millones- y su edad -22 años- y, por supuesto, dado que era un jugador que sí podía llenar un vacío en el Atleti. Sin embargo, cuando sonaba para los madrileños, las cantidades que se manejaban eran distintas, bastante superiores. Y al final, el club no lo ficha porque no tiene dinero. Y después se traen de Brasil a otro jugador para otro puesto ya cubierto, ¡por 7 millones!. De verdad, tengo confianza en que Elías aporte algo, pero quién no me da ninguna confianza es la directiva capaz de perpetrar estos despropósitos. ¡Sí es que podían haber fichado a los dos sólo con el dinero que dejó Jurado! No sé qué pensar. Bueno, si lo sé, pero mejor no lo digo.

El traspaso de Juanfran -buen fichaje, en mi opinión- se cierra un mes después de haber dejado irse a Simao y de haberle 'regalado' al entrenador un hueco enorme imposible de tapar. Otros equipos pierden a un jugador un domingo y ya tienen sustituto el lunes. El Atleti no, ¿para qué, verdad?

Como colofón a todo esto, se supone que Cerezo y Gil Marín están enfadados entre ellos y que uno no pinta nada y el otro lo pinta todo. La prensa les ríe las gracias y aquí no pasa nada (¿a qué viene esa noticia, después de que Gil Marín afirmara haber negociado por los mejores y de que Cerezo jurase que no se había enterado de nada, de que el 'mejor gestor del año' se volvía a hacer cargo de la parcela deportiva? ¿Es que había estado alguna vez 'apartado'? ¿Y dónde está Pitarch? ¡Ah! Sigue en Brasil...).

La única solución que veo para esta temporada es que suceda un milagro y que se consigan unos números fantásticos en la segunda vuelta. O mejor, que se vayan los que se tienen que ir, aunque en el aspecto deportivo ya solucione poco este año.

La actualidad no espera; los leones vienen al Calderón. Gran partido entre la tormenta. El Atleti necesita los puntos y que el tiempo amaine. Ya toca ese paso adelante. Luego, a esperar algún milagro en vez de esos dos pasos atrás.


jueves, 13 de enero de 2011

Sobre premios individuales y ridículos colectivos. Imagen lamentable del Atlético frente al Hércules.


Ayer Messi se llevó el Balón de Oro. Mejor para él. En el fútbol lo que importa son las victorias en el campo; cualquier jugador preferiría ganar una Champions, un Mundial o una Eurocopa antes que un Balón de Oro. Forlán fue el MVP de este último mundial -por cierto, ¿por qué él no estaba en el once ideal elaborado por la FIFA?- y seguro que valora más el cuarto puesto logrado por su selección o la Europa League conseguida con su club. O eso quiero creer yo.


Ayer también, el Atlético hizo un ridículo espantoso en el Rico Pérez que ni Messi -ni Forlán de inicio- hubiera evitado. El Hércules, con buen juego y tremenda efectividad, pasó por encima de un equipo demasiadas veces indigno de ser el tercer club más importante de la auto-denominada mejor liga del mundo. Resultado final 4 a 1. Al descanso ya habían marcado Tote, Valdez, Thomert y Trezeguet para el conjunto alicantino. En el 89’ Reyes marcaba para los visitantes. Poco después, Quique Sánchez Flores pedía disculpas por la "grosera" imagen de su equipo.

A muchos les dolerá especialmente que fuera el peor partido de la línea defensiva de la temporada justo el día en que se caía del once Perea. Menos mal que no jugó, porque entonces las críticas se dirigirían casi en exclusiva al colombiano, evitando así preguntarse cómo y porqué ha perdido el Atlético de esta manera. Domínguez y De Gea, héroes de la afición, y Filipe Luis y Godín, fichajes estrella, fallaron estrepitosamente. En realidad, todo falló. Y el problema es que el Atlético no tiene, ahora mismo, categoría para controlar los partidos. El equipo se agazapa y espera a que el rival se equivoque o a que Agüero cree una oportunidad de la nada o de una jugada de Reyes. Es lógico entonces que, cuando la defensa falle y el rival juegue bien, la capacidad de reacción de los rojiblancos sea bastante limitada.


La única lectura positiva que podría hacer el hincha colchonero es que, de cara al próximo y esperado choque copero, el Real Madrid puede confiarse en exceso ante un equipo que demasiadas veces parece mediocre pero que tiene jugadores capaces ellos solos de resolver encuentros.

Y a todo esto, los papeles de Elías sin llegar, el fichaje de Juanfran sin cerrarse... Por cierto, Gil Marín fue elegido hace pocos días mejor gestor del año. Pues eso, que de premios y reconocimientos fuera de los terrenos de juego mejor no hablamos (por lo menos Messi sí es el mejor jugador del mundo, aunque a muchos no nos parezca acertado premiarle por esta última temporada antes que a Iniesta o a Xavi).